Robacasas sometieron a una familia en Ojeda y uno terminó abatido

Los tres delincuentes entraron a robar en la casa equivocada. La noche del pasado domingo tres “robacasas” ingresaron a una vivienda del sector Campo Alegre, en el municipio Lagunillas, con intensiones de someter a los presentes y cargar con los objetos de valor.

La incursión delictiva se registró cerca de las 11:30 de la noche en la casa con el número 50 de la carretera H con avenida 21 de la parroquia Libertad, entre los límites del municipio Lagunillas y Simón Bolívar de la parroquia Libertad, cuando los cinco miembros del núcleo familiar dormían en las tres habitaciones del recinto.

Cidio Enrique Méndez Carrillo, de 19 años, junto a otros dos asaltantes, vieron la oportunidad fácil y saltaron la cerca posterior de bloques y cemento que resguarda la vivienda. Según fuentes policiales “buscaban someter a los presentes, amordazarlos y cargar con todo lo de valor que pudieran sacar de la casa”.

Al parecer los delincuentes aprovecharon una ventana semiabierta e ingresaron, lo que alertó a los ocupantes, quienes sorprendieron a los ladrones en plena invasión de la propiedad: “Dos de los adultos interceptaron a los malandros y forcejearon con uno de ellos para despojarlo del armas, en el forcejeo la pistola se accionó e impactó al asaltante”, aseguró la fuente policial.

Quien forcejeaba con sus potenciales víctimas era Méndez Carrillo quien cayó fulminado por la herida de bala, mientras que sus dos compinches huían a toda prisa del lugar, en medio de la noche y el monte que rodeaba la vivienda, ante el temor de ser los próximos abatidos.

En la vivienda los tres adultos y dos menores se reguardaron hasta la llegada de las comisiones policiales para realizar el levantamiento del cadáver y prestar declaraciones sobre la posible identificación de los dos asaltantes que escaparon, quienes se presumen pertenecen a una banda de delincuentes dedicados al robo, hurto y sometimientos de vecinos de la zona para “limpiar” las residencias que atacan.

Vecinos denunciaron que en las últimas dos semanas otras cuatro viviendas fueron objetivos de los asaltantes, quienes amarraron a mujeres, niños y hombres en los cuartos para robarlos, incursiones que pueden prolongarse entre tres y cuatro horas de terror y angustia para las víctimas, quienes exigen mayor patrullaje debido a la lejanía con el casco urbano de ambas jurisdicciones.

PANORAMA / Jesus Rivero.

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